Sant_Elia

TEORÍA Y CRÍTICA DEL DISEÑO

Este ejercicio pretende hacer un acercamiento al concepto de Diseño Interdisciplinario, para el cual “se busca un gestor” que pueda hacer las veces de un director de orquesta, que haga que todos los proyectos involucrados bajo un mismo concepto sigan una misma partitura, respondan a una misma lógica, cada uno a su respectiva función y tengan una congruencia armónica unos con otros.

Entendiendo entonces al Diseño como una herramienta para la producción de objetos, tridimensionales o bidimensionales, sabemos que siempre responden a una necesidad determinada, una comanda, solicitada por algún tercero que no necesariamente será el usuario, tenemos entonces un punto de partida semejante al que menciona Joan Costa(1), ciertos personajes que forman parte del escenario de producción: el cliente, que es quien hace el pedido, el diseñador que es quien se encarga de la parte proyectual, el productor, que es quien lo construye o lo hace realidad, el medio difusor, que es quien acerca el proyecto al destinatario y el usuario, que es en quien se debe concretar satisfactoriamente el resultado de todos los esfuerzos anteriores.

Hasta acá el diseñador es un especialista en un área determinada, así como el productor y el cliente, cada uno de ellos tienen una tarea específica que cumplir en este esquema lineal, sin embargo, para los profesionales contemporáneos la realidad va mucho más allá de entregar un diseño que cumpla en forma, función y presupuesto, (o agregando proyecto, significación y rentabilidad, de acuerdo a lo visto en clase), en la mayoría de los proyectos que son parte de empresas grandes, los requerimientos son mayores, forman parte de una maquinaria mucho más compleja que un diseño particular (que ya de por sí es bastante compleja).

Si bien es cierto que en cada disciplina de Diseño, sea arquitectónico, objetual o comunicacional(2), es decir, Arquitectura, Diseño Industrial, de Modas o Gráfico, debe haber especialistas enfocados a resolver problemas de cada una de éstas áreas, el problema que estudia mi tema de tesis se refiere a la parte en donde se involucran unos con otros, donde cada uno responde a una necesidad particular, pero forman parte de un todo. Alguien debe homologar y jerarquizar dicha interacción y seguramente que si es el cliente quien la lleve a cabo, lo hará desde una postura lucrativa, cuidando que cada centavo que gaste sea una buena inversión que retribuya inmediatamente el costo total. El cliente decidirá asignar sus proyectos gráficos a un diseñador que probablemente jamás tendrá contacto con el de indumentaria que diseñará los atuendos del mismo proyecto. Cada especialista, sin duda, hará su mejor esfuerzo y pondrá mucho de su parte para integrar los valores de la empresa con el ejercicio que se le asignó; sin embargo, difícilmente el resultado final tendrá congruencia con el todo, puesto que no hubo una coordinación adecuada porque cada especialista se enfocó individualmente. Es como si en una película se hicieran las actuaciones y los escenarios con guiones distintos.

La figura del Gestor del Diseño Interdisciplinario que propone mi tema de tesis responde a localizar el rol y el perfil adecuados de este profesional, donde el concepto sería el guión que responde al ejemplo anterior. Si bien los profesionales podrán actuar por su cuenta, estarán bajo la dirección de un director capaz de dar la jerarquía que cada disciplina requiera, tomando al concepto como el rector, como la columna vertebral que parte de una generalidad a cada especialización.

Ciertamente la idea de hacer que el Diseño sea Interdisciplinario no es nueva, sin embargo la búsqueda se centra en el actor, el rol de lo que se espera que haga y el perfil de cómo debe ser para conseguirlo. Partir de un enfoque teórico y práctico que nos permita comparar ambas posturas con lo que se ofrece en las más reconocidas instituciones de enseñanza superior en el mundo y con lo resultado, plantear las bases de un Master de Gestión del Diseño Interdisciplinario.

Si bien es cierto que sin una Teoría del Diseño no se podrá llegar muy lejos, se requiere mucha voluntad para homologar términos y conceptos. Paralelamente debemos prepararnos para lo que viene, que a pesar de que el Diseño es una materia (para no caer en el debate de si es ciencia o no) relativamente joven, con disciplinas de edades diversas, desde la Arquitectura hasta el diseño para web y multimedia, cada vez los cambiantes métodos de producción nos dictarán nuevas formas de entenderlo.

Ahora partimos de la producción que nos marca al Diseño como la parte inicial de un proceso que luego habrá de ser construido, fabricado o programado, pero, ¿quién nos dice que dentro de poco nuestro punto partida para su concepción no será distinto?. Quizá así acompañando a “el nuevo cambio de paradigmas que se anuncian en el horizonte”(3) nos conduzca a una nueva postura de concebir al Diseño y su teorización, cuando el Diseño sea más que bioclimático o cibernético, cuando los estudiantes tengan que elegir entre un plan de estudios de Diseño Biotecnológico, Intermolecular o Diseño Hipercelular. Y la palabra pase de un simple adorno a ser realmente Diseño, porque actualmente las carreras de Sistemas Computacionales llevan una materia llamada Arquitectura de Sistemas, pero ni los sistemas son tridimensionales ni nadie habita dentro de ellos. Quedan muchas definiciones aún por repasar.

Muy claro no tenemos donde estamos y mucho menos claro, parece, a dónde vamos, sin embargo, seguimos, nos equivocamos y volvemos a intentar, al menos, parece, nos divertimos. Quizá cuando se le declare oficialmente una ciencia el Diseño dejará de ser tan entretenido y dejará de haber en las universidades tantos inscriptos con vocación de pasarela…después habrá que ver los resultados. Además, nos quedan pendientes ciertas preguntas, un par de conceptos teóricos o filosóficos para reflexionar: ¿cuántos proyectos fallidos hubieron antes de que existiéramos nosotros?(4) ¿hacia dónde va el Diseño como disciplina artística?, ¿hacia dónde como ciencia?, ¿hacia dónde como detonador social? ¿qué bases tiene el Diseño actualmente para responder a cambios radicales en el pensamiento del hombre, como el genoma humano o el uso de la cuarta dimensión? ¿cómo responderá el Diseño a las necesidades futuras, cuando tecnología sea una palabra tan adaptada como ahora lo es serigrafía o caligrafía?, ¿qué aporte nos queda cuando parece que está todo hecho y sin embargo sabemos que no hemos hecho ni la mitad de lo que somos capaces?, ¿hasta cuándo el factor económico será el detonante de la creatividad productora?, ¿cuál será el papel del diseñador cuando éste haya diseñado a su androide suplente?…
1.      Imagen Global, Evolución del Diseño de Identidad, Joan Costa, BARCELONA 1987, Enciclopedia del Diseño.

2.      Estudio de Diseño, Guillermo González Ruiz, ARGENTINA, 1996, Emece Editores.

3.      Diseño, Historia, Teoría y Práctica del Diseño Institucional, Bernhard E. Burdel, BARCELONA, 1994, Editorial Gustavo Gili.

4.      Gustavo Valdés en el Seminario del Master de la Universidad de Palermo, noviembre de 2004.